SAÚL CURIEL GÓMEZ

 PUERTO PEÑASCO LO RECONOCE PRIMERO COMO ESFORZADO PESCADOR, Y HOY COMO RECONOCIDO DIRIGENTE EJIDAL.

Es ejemplo de tenacidad y de lucha.

 

Saúl Curiel Gómez en las diversas etapas de su vida, ha logrado escalar los peldaños más difíciles, que le han permitido pertenecer orgullosamente a los seres humanos, a los hombres bien nacidos que forman parte de la cultura del esfuerzo.

 

Es verdaderamente gratificante platicar con alguien que ha aportado lo mejor de sí mismo en su realización como persona y especialmente como inversión en beneficio de la sociedad. Es el caso de don Saúl Curiel Gómez, antes esforzado pescador miembro de la Sociedades Cooperativa de Producción Pesquera del Golfo de California hoy reconocido líder del “Ejido Las Lágrimas” quien nos comenta una parte de sus experiencias y de su desarrollo vital.

 

Originario del estado de Jalisco, nació en el rancho Los Copales, del lado de Talpa e hijo de padre agricultor, don José María Curiel casado con doña Micaela Gómez Estrada. Luego de hacer una escala de dos años en Rosa Morada Nayarit, llega a Puerto Peñasco en 1962 acompañado de sus padres y hermanos: Rafael, Asunción, José María, Eloísa, Micaela, Olivia, Eva, Natividad, Elodia y Magdalena, aclarando que dos más (Daniel y Víctor ) ya se encontraban en el lugar.

 

Recuerda que su trabajo desarrollado inicialmente en Puerto Peñasco, fueron los chinchorros. Trabajaron con don Jesús Arcaraz, más conocido como el “ chiclero”, luego, a don Saúl, según lo comenta, le entró el gusanito de la pesca y comenzó a salir de “pavo”-así se les dice a los pescadores que salen por primera vez-enrolándose en la Cooperativa Bahía Adair. Luego le surgió la idea de formar una cooperativa nueva que se llamó entonces “Punta Borrascosa” fundada por don Luís Arce Vargas- mejor conocido como el “chile seco”-. Ahí trabajó hasta el 76. En “Punta Borrascosa” se desempeñó como tesorero y luego como Presidente del Consejo de Administración, nos dice que dos meses antes de terminar su gestión lo eligieron Presidente de la Federación para el periodo 1980-1982. En la cooperativa- recuerda- le toca compartir con Cecilio López, Rafael Iriarte, Jorge Tánori Solis- para integrar una buena administración y fue, nos comenta, con don Florentino López Tapia de la Federación de Guaymas con quien hizo un buen enlace, cuando entró por primera vez la empresa Productos Pesqueros Mexicanos y también les tocó iniciar la época de la famosa “escama”. En esa época por primera vez en la historia, se apoyo al cooperativismo, para salir en tiempo de veda del camarón, salir a la escama. Reconoce don Saúl: “una época muy bonita que recuerdan los pescadores cuando se veían como una gran familia en Puerto Peñasco. Luego viene la debacle, empieza a bajar la producción pesquera, se entrampan los créditos en la banca, y viene un “piojillo” como se le llama tradicionalmente. Fueron épocas difíciles. Mucha gente emigró de Puerto Peñasco, porque lo fuerte de la zona era la pesca que era prácticamente el sostén del puerto.

 

 

 

Luego vino el tiempo del Presidente José López Portillo la transferencia de la flota y desgraciadamente el cooperativismo no estaba preparado para recibir una responsabilidad tan grande y fue un fracaso, aunque debe reconocerse que la intención fue muy buena dice, don Saúl.

 

Faltó gente preparada para que revisara los barcos, porque más de 50% eran barcos obsoletos, puras chatarras que se pagaron a muy buen precio. “Con decirte que estaban en tan malas condiciones que hubo barcos cargándoles el diesel se fueron a pique”. Señala una grave anomalía diciendo: “que casualidad que a los armadores pequeños de un barco, dos barcos les pagaron como quisieron, y armadores fuertes como Julio Verdagué, Camilo Medrano, Fernando Rafull Miguel recibieron su pago al contado, tanto plantas como embarcaciones”.

 

Continúa relatándonos que al terminar su período en la Federación se retira del sector pesquero y luego se metió de lleno en la cuestión ejidal, para hacer un ejido que se llama “Las Lágrimas”, señala que siempre le gustó leer sobre la Ley del Cooperativismo y que la Ley del Ejido viene siendo muy similar.

 

Aprovechando que tiene el grupo buenas relaciones con el Gobierno Federal, Estatal y Municipal, hicieron una co-inversión en terreno, que parece ser es la primera en la historia de México que van tomados de  la mano ejido con Gobierno Municipal “porque yo tengo entendido que en otras partes de la República andan agarrados por un metro de terreno, y nosotros aquí en todo el trienio de Ramón Martínez González hemos trabajado en común acuerdo . Estamos viendo en beneficio para ambas partes, tanto para el Ayuntamiento como para los ejidatarios”.

 

Nos informa don Saúl que el Ejido “Las Lagrimas” se ubica a diez kilómetros de Puerto Peñasco, carretera rumbo a Sonoyta, exactamente en el kilómetro 86”.

Asimismo hace saber, con orgullo que cuando se viene el Programa Procede y el cambio al Artículo 27 Constitucional en la época del Presidente Carlos Salinas de Gortari “fuimos el primer ejido en esta región que entró al programa, el cual fue de certificación.

Fuimos los primeros que empezamos a recibir títulos de propiedad”. Hoy, dice, estamos llevando a cabo la segunda etapa, donde aproximadamente vamos a sacar 3 mil títulos de propiedad. Ahora llevamos aproximadamente el 60 por ciento de avance en los trabajos para la segunda titulación.

 

Actualmente el Ejido “Las Lagrimas” se compone de 50 ejidatarios. El Comisariado Ejidal está conformado por: Saúl Curiel, como Presidente, Ángel Morales Valles; Secretario, Juan Rodríguez Zepeda, Tesorero; el Consejo de Vigilancia: Anselmo Palomares García, Presidente; Bernabé Félix Leyva, Secretario y Esteban Salazar Valdez, Secretario.

 

Visionario como lo ha sido durante toda su vida, don Saúl nos dice convencido: Veo que el futuro y el nuevo Puerto Peñasco está ubicado en esa área, por eso estamos trabajando de lleno para sacar adelante el régimen ejidal y repartir los asentamientos humanos.

La co-inversión que tenemos es de 800 hectáreas, 400 participa el H. Ayuntamiento nosotros los ejidatarios. Estamos en negociación de mil hectáreas mas, nos dice.

Finalmente expresa su esperanza y confianza de que con la nueva administración municipal que encabezará Heriberto Rentaría habrá continuidad en dotar de servicios a la zona del Ejido Las Lágrimas, porque es para beneficio de la gente de Peñasco. “No esperábamos este boom que hoy tiene el Puerto y seguimos teniendo confianza, en seguir una buena relación con el Gobierno Municipal. “Somos  de Peñasco y queremos servir a Peñasco.

 

Panorama de Puerto Peñasco Magazine

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