Manuel Acosta y su continua apuesta por proyectos de impacto social en Puerto Peñasco

Desde 2004, cuando comenzó el macro proyecto con el municipio de Puerto Peñasco, Manuel Acosta pasa mucho de su tiempo allá dando seguimiento a sus propios proyectos y gestionando otros. Satisfecho con los resultados obtenidos hasta ahora en ese puerto sonorense, Manuel señala que para el CICESE sigue teniendo mayor peso la elaboración de papers, lo cual ha sido lastimoso para investigadores que incursionan en proyectos aplicados y de gran impacto social.

“Desde que entré al CICESE, para colaborar en el grupo de Saúl Álvarez, tuve la invitación a trabajar en programas que siempre tenían una connotación social, que hacía más interesante la relación y presencia del CICESE en nuestras comunidades. Desafortunadamente gran parte de esto se ha perdido y quienes seguimos en esa línea nos vemos impactados por no contribuir demasiado al acervo de publicaciones. Por mucho tiempo me alejé del Sistema Nacional de Investigadores (SNI), ahora he ingresado buscando estrategias con colegas: ellos hacen su parte; yo la mía, que absorbe mucho tiempo porque no sólo involucra la aplicación de conocimientos, sino relacionarse con la gente: el grupo social afectado, los servidores públicos, los tomadores de decisiones, y en esas relaciones hemos abierto puertas a otras áreas del CICESE. A veces se labora en condiciones difíciles y dan ganas de tirar la toalla porque las cosas no avanzan como yo quisiera”, concluye Manuel Acosta, en tanto Arturo Serrano destaca la estrategia innovadora que han logrado establecer el CICESE y el Ayuntamiento, y remata: “Es necesario que CICESE continúe mejorando en esa trayectoria social. Así lo demanda la nueva Ley de Ciencia Tecnología e Innovación, lo establece uno de los tres objetivos básicos del CICESE: investigación, formación de recursos humanos y vinculación/innovación. No hay vuelta atrás. Próximamente tendremos representaciones de otros centros de investigación del CONACYT en Tijuana. El CICESE no será el único”.

Plantas desaladoras: una alternativa para Puerto Peñasco

 

En la última década, el crecimiento demográfico y el dinámico desarrollo turístico en Puerto Peñasco han incrementado la demanda de los servicios municipales, principalmente de agua potable. Debido a que las fuentes de abastecimiento del vital líquido al puerto operan al límite de su capacidad para satisfacer la demanda, los desarrolladores del sector turismo han considerado la posibilidad de desalar agua de mar para satisfacer sus requerimientos; por su parte, las autoridades municipales coinciden en la misma opción para dotar de agua potable a los diferentes sectores de la sociedad. Lo anterior se desprende de un documento firmado por Rogelio Vázquez González, investigador del Departamento de Geofísica Aplicada del CICESE, y Jorge Ayala Soto, coordinador de “Proyectos de desalación del municipio de Puerto Peñasco”.

De esta necesidad y tomando como marco de referencia el convenio general de colaboración entre dicho municipio y el CICESE, en abril de 2007 el CICESE presentó ante el comité asesor la propuesta “Estudios técnicos para la instalación de plantas desaladoras en Puerto Peñasco, Sonora”, con el propósito de estudiar la factibilidad técnica, económica, financiera y legal para el probable desarrollo de un proyecto de desalación de agua de mar, el cual prevé la instalación de un sistema de plantas desaladoras en la ciudad de Puerto Peñasco.

El sistema de plantas desaladoras, explican Rogelio Vázquez y Jorge Ayala, tiene por objeto desalar agua con alto contenido de sales, ya sea proveniente con agua de mantos acuíferos en la zona costera o bien directamente del mar. El agua que produzcan las plantas desaladoras servirá como un complemento a las fuentes de agua potable que actualmente utiliza el organismo operador para abastecer a la ciudad. Se prevé que la producción de agua potable que proporcionará el conjunto de plantas desaladoras será de 500 litros/segundo (aprox. 7,905 gal/min). La construcción de las plantas será subcontratada a una empresa calificada, una vez que se hayan determinado la tecnología y la localización más apropiadas.

Aceptado el proyecto, que comprende cuatro fases de acción, éste comenzó en septiembre de 2007. La fase 1 considera el análisis de las tecnologías en el mercado para desalar agua de mar o con alto contenido de sales; la determinación de la normatividad aplicable a la localización de plantas desaladoras en México; el desarrollo de los criterios técnicos para la selección de sitios apropiados para la instalación de plantas desaladoras y alternativas de utilización de aguas de rechazo.

La fase 2 considera la selección de la tecnología y las especificaciones de operación; la tercera fase serán estudios específicos para la caracterización de sitios potenciales para la instalación de plantas desaladoras, la última etapa será la elaboración de la manifestación de impacto ambiental de acuerdo con la reglamentación en la materia, y asesoría para la gestoría ante dependencias gubernamentales y para la promoción e imagen del proyecto en la comunidad de Puerto Peñasco, Sonora.

 

Conjugar el desarrollo de bienes raíces con la conservación

Horacio de la Cueva comenzó a participar en el macroproyecto Puerto Peñasco – CICESE a raíz del encuentro de biotecnología celebrado en aquel puerto. “El desarrollo The Pointe me pidió que evaluara las medidas de mitigación sugeridas por la SEMARNAT. De la visita en terreno resultó evidente que las medidas no eran ni realistas ni una buena inversión. Platicando con los desarrolladores y el gobierno municipal empecé a concebir la toma de soluciones más globales para minimizar el impacto ambiental de los desarrollos”.

El papel más importante, continúa, es conjugar el desarrollo de bienes raíces con la conservación. Las manifestaciones de impacto ambiental llevan una parte de mitigación y compensación que generalmente son muy locales, limitadas al sitio de construcción. Buscaremos que esas medidas sean de impacto regional, pues Puerto Peñasco tiene tres áreas naturales protegidas importantes a su alrededor: la reserva de la biosfera del Alto Golfo y Delta del río Colorado, la reserva de la biosfera del Desierto de Altar y El Pinacate y el área de protección de flora y fauna Islas del Golfo de California.

Además del clima, estos lugares son los atractivos naturales que mueven a los turistas y retirados a acercarse a la región; deben conservarse para que sigan siendo un foco de atracción y se conviertan en una fuente de ingresos para la comunidad de Puerto Peñasco. Para lograr esto –continúa Horacio de la Cueva– se está formando un consejo consultivo de conservación para el área, basado en la comunidad y con la participación de desarrolladores, el gobierno municipal, el Centro de Desarrollo Sustentable de Sonora (CEDES), la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), la SEMARNAT y grupos académicos interesados. Ya hay grupos de la sociedad civil organizados.

Además, junto con el municipio de Puerto Peñasco, se está creando una zona de conservación en el estero Morua, donde tiene asignada un área de conservación, dice Horacio de la Cueva y señala respecto a esta experiencia de trabajar de manera tan integral con un municipio sonorense, lejano al nuestro: “aquí, una vez más, aplica el dicho nadie es profeta en su tierra“.

Tenemos la ventaja, concluye, de que el gobierno municipal de Puerto Peñasco ha tenido la visión de que las medidas preventivas son más baratas que tratar de remediar un mal ya hecho. “El municipio de Ensenada ha tratado de hacerlo: desde la sociedad civil, con el proyecto Ensenada 2025, con el Instituto Municipal de Investigación y Planeación. Podemos suponer que en Ensenada hay más intereses competitivos que no permiten una intervención tan directa de las instituciones académicas.

“Espero que esta iniciativa multiproyecto en Puerto Peñasco sea exitosa y que a través de esto podamos trabajar no sólo en Ensenada sino en muchos otros municipios que pueden lograr el desarrollo sustentable con base en sus recursos naturales. Quizá sea prematuro evaluar la experiencia, pero hasta ahora la clave para lograr esta suma de proyectos en acuicultura, agua, manejo y conservación es el diálogo abierto entre los comités científico y asesor que sustentan el convenio general de colaboración entre el municipio de Puerto Peñasco y el CICESE”.

Puerto Peñasco Turismo

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